La vecina del tercero derecha.

La vecina del tercero derecha.

Vivimos en sociedad.

Cada días nos relacionamos con las personas que nos rodean, bien sea para brindarles un mero saludo o, para poder conversar alegremente con ellas. Es así, somos seres sociales.

Nuestra conciencia social nos hace pensar en el prójimo y concretar qué sería más apropiado decir o qué sería bueno hacer para mantener una relación cordial con ellos.

Algunas veces nos supone un esfuerzo tener que socializar con esa persona que nos saca de quicio. Otras veces es gratificante ese momento en común. Porque somos sociales. Y por ese motivo nuestras casas están construidas en forma de máxima relación posible con nuestro vecino, ya sean unifamiliarmente como multifamiliar.

¿Quién no sabe (o cree saber) lo que sucede en el piso contiguo al suyo? ¿Quién no ha vivido un episodio sorprendente con su vecina o vecino de bloque? ¿Quién no sabe algún rumor avergonzante del vecino del quinto?

Eugenia Dalmau nos narra en La vecina del tercero derecha la vida de Violeta en constante relación con sus vecinos del bloque de uno de los barrios más céntricos de Valencia en donde el misterio y los trapos sucios afloran con todo su esplendor. Todo comienza con la muerte de uno de los vecinos del bloque, Enrique Giner, el cual desencadenará una serie de acontecimientos misteriosos por los que todos los vecinos del distinguido bloque no podrán confiar en ellos mismos.

Una novela con toques de humor y misterio con esa normalidad tan remota, al mismo tiempo nos hace plantearnos si esa cotidianidad en la que vivimos es real o si cada familia esconde un misterio por sacar a la luz. ¿Es nuestro vecino el quien dice ser? ¿Lo es el tuyo? ¿Lo eres tú?

La oscuridad de los sueños.

La oscuridad de los sueños.

Los sueños. Algo íntimo. Tan personal que nos sentimos invadidos si salen a la luz.

No soy de las que cuenta hasta el último resquicio de su alma. No. Pero nos rondan los sueños. Haciéndolos mágicos: cuando volamos, cuando somos las heroínas de tu vida. Eróticos, en los que los límites de la realidad se desvanecen para que suceda todo lo que imagines. Los macabros, que reviven una y otra vez ese sentimiento de angustia existente: perder a un hijo o la propia muerte.

Aunque sólo son sueños. Irrealidades parte de un yo tan íntimo que, a veces, nos ruborizamos sólo al pensar en que puedan descubrir sus realidades existentes. Pero nada más. Ya.

Un sueño no es realidad. Es esa parte rebelde que evoca nuestro subconciente. ¿O no?

La muerte, como género persistente en la novela negra. Ese género inmediato que produce las más sinceras expresiones de sorpresa cuando seguimos leyendo las páginas del libro en el que estamos inmersas. Esa incredulidad solitaria que sólo tú entiendes, esa mirada crítica que cambia con el paso de una página.

Michael Connelly consigue esa mano furtiva en la boca tapando la sorpresa, esos ojos desorbitados cuando acaba el capítulo. Con La oscuridad de los sueños vuelve a involucrar al periodista de sucesos, Jack McEvoy y a la agente del FBI Rachel Walling en una trama que no nos deja indiferentes. Pero en este caso se mezcla lo real y lo irreal en la mente de un macabro asesino que hará lo posible por mantener el control pero, ¿lo conseguirá?

Hay veces que la realidad supera la ficción. ¿Son sólo sueños?

La música de las esferas.

La música de las esferas

Todos creamos la banda sonora (bso) de nuestras vidas con las experiencias que vamos haciendo, que vamos viviendo. ¿Quién no ha rememorado alguna vez algún episodio de su existencia con esa melodía resonando en nuestra cabeza?

Recuerdo hechos de mi vida y siempre lo hago con unos acordes de fondo. Casi siempre suenan las canciones que más escuchamos, las canciones a las que más afecto tenemos. Las que nos hacen ser nosotras mismas.

El rock. Es lo que me hace ser tan yo. Deja fluir mis pensamientos, mi creatividad. Cuando escucho música, todo es posible. Desde cocinar algún plato imposible (no es mi fuerte la cocina) hasta la creación de una de las mejores canciones de mi existencia, la composición de algún relato mágico que dejará su huella en mí. O en ti.

El autor Armando Vega-Gil, fundador del mítico grupo mexicano Botellita de Jerez, nos muestra en La música de las esferas, cómo comienza su iniciación en la música a través de episodios autobiográficos y relatos cortos en los que, como no, la música es la protagonista de todo. La magia. Su inspiración.

Nos llevará a pasear entre su niñez, a múltiples zonas de México. Conoceremos sus instrumentos como compañeros de batallas, de familia. Hablaremos con distintos músicos mexicanos en su relación más íntima, sabremos cómo fueron los comienzos de Los Botellos, sus relaciones personales, sus canciones míticas: El Charrocanrol. Su vida. Su persona. Su genio.

Lamentablemente, Armando Vega-Gil, nos dejó el 1 de abril de este año pero su memoria, su arte, su persona vivirá entre sus libros, sus canciones, sus relatos. Su trabajo. Su ser.

Maestro. Gracias por existir, como dijo aquel. DEP.

Lo naco es chido.

La Botellita de Jerez.

La Muerte del comendador 1 y 2


Después de vivir una mala experiencia ya sea en el ámbito amoroso, profesional, familiar, necesitamos una pausa, un momento para desconectar. Un momento para pensar. Necesitamos un cambio que suponga una nueva perspectiva porque, lo único que tenemos claro es que todo tiene que cambiar. Para bien. Para ti. Para mí.

Y, de repente una luz se presenta ante nosotros como una nueva oportunidad de dejar atrás los fantasmas que nos rondan noche y día. Nos dedicamos a ella en cuerpo y alma pero, ¿qué pasa si esa situación nos envuelve hasta ser parte de nosotros? ¿Qué pasa si llega a ser más fuerte que lo que queremos dejar atrás?

Haruki Murakami nos muestra en La muerte del Comendador, la vida del protagonista, del cual no conocemos su identidad, que huye de una mala relación que termina de una forma un tanto inesperada y, queriendo evadirse de todo lo que le rodea, pedirá ayuda a un compañero de adolescencia el cual terminará alojándolo en la casa de su padre, una casa rústica en plena montaña. En ella aún viven los recuerdos intactos de ese pintor de renombre y, nuestro protagonista se verá arrastrado por el misterio que contiene uno de los cuadros y, es a partir de ese momento en el cual, Murakami, haciendo uso de su técnica infalibre, nos envolverá con ese toque de magia e irrealidad verdadera, en un mundo de paradojas y metáforas continuas, en esa trama imposible que acabará formando parte de nosotros.

Al entrar en este mundo ilógico y tan real, ¿sabrás apreciar la verdad o, por el contrario, será difícil confirmar la diferencia? ¿Será esto real? ¿o no?.

El Poeta

Sí. Me encanta el género de novela negra. Novela de suspense, policiaca, porque es capaz de cambiar tu mundo habitual, tu forma de pensar dando una vuelta de tuerca a todo lo que creías capaz de concebir para avanzar un pasito más.

Y ahí está tu personaje, con quién decides identificarte, con el protagonista, con el antagonista y te dejas llevar por las aventuras o desventuras que le ocurra a tu alter ego, a tu elección. Y dejas que se apodere de ti la magia de las letras y, cuando ya crees que es suficiente, te das cuenta que no puedes dejar de leer otro capítulo más, pero son las 3 a.m. Pero te da igual. Quieres saber. Quieres terminar la trama porque estás atrapada como nunca.

Tienes la percepción de que estás viendo una serie de cualquier plataforma digital, porque recuerdas donde te quedastes e imaginas lo que seguirá en el siguiente episodio. Porque ya estás dentro. Estás al lado de Jack McEvoy, de Bakus, de Rachel Walling descubriendo las malintencionadas acciones del asesino en serie al que llaman Poeta. Aquel que usa las citas de Edgar Alan Poe como firma en sus víctimas pero, ¿por qué?

Michael Conelly nos deja, con El Poeta una gran novela policiaca dentro del género negro en la que no podrás dejar de leer ni un segundo porque, desde las primeras palabras querrás estar a la par con Jack McEvoy para desentrañar los asesinatos ocurridos en su ciudad, Denver y, el desgraciado final de su hermano gemelo.

¿Te atreves a descubrirlo? No te arrepentirás.

Cuentos

A todos nos gusta escuchar un cuento de vez en cuando. Recuerdo, cuando era pequeña, escuchar desde el cassette, en mi mesa de noche una cinta tras otra de los famosos Cuentacuentos. Cada uno narraba uno de los cuentos tradicionales, con dramatización incluida que, realmente, era lo que más me llamaba la atención en esos momentos. Te hacían creer. Disfrutar. Imaginar. Me encantaban.

Después vinieron los cuentos de terror: Poe y su Gato negro, El sabueso de los Baskerville de A.C. Doyle, El misterio del cuarto amarillo de G. Leroux y, como no, Asesinato en el Orient Express, de la mismísima A. Christie.

Y cada cuento te transportaba a un lugar, a un tiempo determinado y ninguno era igual que otro. Desde ese momento supe que la lectura era algo mágico. Desde que tengo uso de razón veo pasajes en los que estoy en la cocina, sentada a la mesa, leyéndole un libro a mi madre mientras ella cocinaba.

Horacio Quiroga nos deja la magia de sus Cuentos, pero no cualquier cuento. Estos retratan lo profundo del ser humano, sus carencias, sus horrores, paisajes funestos, la muerte.

Si te gusta leer, no puedes pasar sin los Cuentos de Horacio Quiroga, una joya en este género. ¿Los vas a dejar pasar? Yo no.

Bibliotecas caseras: número 4


Biblioteca casera situada en San Fernando (Cádiz). Biblioteca especializada en historia. Podemos encontrar manuales de Historia de España, Hispanoamérica y también tesoros como los que nos ofrecen G.Orwell, H. Quiroga, Pérez Reverte, entre otros.

“Un libro cuenta la magia que deseamos”

1984

¿Cómo imaginar, en tiempos remotos, que pudiéramos estar siendo vigilados por una entidad que dirigiera nuestros movimientos para algún fin?

¿Cómo entender que, en nuestro futuro, no tan lejano, pudiera haber alguien que controlara nuestras vidas con un simple vuelco en la tecnología?

La tecnología. La ciencia que ha supuesto un gran avance en nuestras vidas, para mejorarlas considerablementes con nuevos inventos, nuevas formas de comunicación, de trabajar, de vivir. Una nueva concepción de nosotros. Internet. Ese gran desconocido. Ese motor indispensable, ahora, para vivir. ¿Qué haríamos si Internet desapareciera? ¿Podríamos vivir sin conexiones, sin conectividad, sin estar online?

Pero, ¿es seguro albergar toda nuestra vida en Internet? ¿Cómo sabemos que no estamos siendo vigilados por nuestros propios aparatos electrónicos, en casa, en el trabajo, con nuestras parejas, nuestros hijos? Tenemos la sensación de que, cuando hablamos de nuestros deseos, nuestro smartphone está al acecho de información, escuchando, espiando todo lo que decimos, lo que anhelamos porque, después de nuestras confesiones, después de planear nuestro viaje, después de la compra de esas entradas, de un libro, de una canción, en nuestro móvil, aparece esa información relacionada con lo que acabábamos de decir, de pensar, de gritar. ¿Cómo es posible? ¿Nuestro smartphone, tablet, laptop…. nos vigilan?

George Orwell nos narra, en 1984, un mundo gobernado por el Gran Hermano, ese que todo lo ve, ese camino inescrutable por el que debemos seguir para dejarnos gobernar en un mundo sin pasiones, sin esperanzas, sin preguntas. Un mundo que debemos obedecer para no caer en la represión, en la degeneración de nuestro pensamiento, de nuestro ser. En nuestra muerte. Ya lo cantaba, a su vez, Radiohead en su canción 2 + 2 = 5

Pero, ¿realmente hay un Gran Hermano que nos espía para dirigirnos por el camino que tenemos que seguir? ¿Cada vez que hablamos, nos enfadamos, planeamos… nuestra tecnología cercana, aparentemente inerte, está observándonos en silencio? Yo tengo la certeza de que. ¿Y tú?


Biblioteca casera: número 3

Biblioteca casera número 3. Situada en San Fernando (Cádiz). Biblioteca especializada en Medicina de urgencias, en la que podemos encontrar todo tipo de manuales de Medicina y algún que otro libro de cabecera de la coleccion Seix Barral. Tesoro imborrable.